LADY MARGARET.
Si Lady Margaret, viuda de Orwell, hubiese estado en su sano juicio, mi cabeza no habría acabado dentro de una caja de cartón, sujetando la mesa del puesto de mermeladas en Villablino. Lady Margaret me envenenó con un delicioso bizcocho de coco y después me descuartizó y entregó mi cabeza, cual trofeo, porque me odiaba, a su amiga Lady Claire de Stone. Qué qué hacían dos ladies inglesas en la provincia de León es algo que la policía sigue investigando. Lady Claire con la caja en la mano, se preguntaba que hacer con ella, cuando su doncella y cocinera, todo en uno, se la pidió y se la llevó. Al cabo de unos días el puesto empezó a oler muy mal y Angelica, doncella y cocinera, abrió la caja y se encontró estupefacta y horrorizada mi cabeza momificada todavía sonriente. Hay que reconocer que el bizcocho estaba muy bueno. Los motivos por los que Lady Margaret asesinó y descuartizó a su amiga, no quedaron muy claros. Lo cierto es que salió imputada aparte de por el macabro asesin...